viernes, 30 de noviembre de 2012

Sarada Devi


         "Si quieres tener paz mental, no veas los defectos y faltas de los otros.

         Ve en primer lugar los tuyos, aprende a considerar el universo como al

         go muy tuyo, nadie es un estraño. El mundo y tú son Uno".

viernes, 23 de noviembre de 2012

Sri Krishna








"Fija tu pensaniento en Mí; dedícate a Mí; adórame, ríndeme homenaje; tú me
alcanzarás. Yo te declaro la verdad, pues tú eres Mi Bienamado. Esta es Mi En-
señanza, Mi Gracia". "Este es el sendero para venir a Mí. Abandona todos los
Dharmas; ríndete a Mï; no te aflijas; yo te liberaré de las consecuencias de to-
dos tus actos".





miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sai Baba






Lo más importante para cada es su conducta. La conducta está determinada

por el estado mental. En lugar de ceder ante los impulsos de los sentidos,

cada acción debería realizarse como una ofrenda a la Divinidad. 

Sean indiferentes a la censura y al elogio. Semejante ecuanimidad sólo puede 

provenir de la Fé en Dios. 

Al carecer de esta Fé y llenarse de orgullo pensando que es el hacedor de 

todo, el hombre queda inmerso en el pesar y las dificultades.

Quien se jacta de sus logros debería reconocer que es el autor de sus 

desdichas.

No puede afirmar que es el hacedor y, al mismo tiempo, negar su responsabi

lidad por las consecuencias de sus acciones...

Desarrollen el hábito de observarse a ustedes mismo y corregirse.

La autocorrección y la autodisciplina son tan importantes como la autorrealiza

ción.

Los sentidos- los ojos, los oídos. la lengua- son dones de Dios. Deberían

ser usados sólo para propósitos sagrados. Hay un único camino para realizar a

Dios: la senda del amor Divino. Ustedes provienen de la Divinidad, y su 

destino es fundirse en la Divinidad. Tengan sólo pensamientos sagrados y  

realicen únicamente acciones sagradas. Asi estarán santificando sus vidas...





domingo, 4 de noviembre de 2012

Enseñanzas del Bhagavad Gita



Aquél cuyo corazón está libre de ansiedad en el dolor, indiferente en el placer,

desapegado de la pasión. del temor y de la cólera , aquel puede llamarse sabio

de mente purificada.